lunes, 16 de julio de 2007

NUEVO AUDI R8 EN EL SALON DE PARIS










MIAMI, 28 de septiembre. – La empresa alemana Audi presentó anoche el tan esperado súperdeportivo Audi R8 ...

... como preámbulo del Salón Internacional del Automóvil de París que abre sus puertas hoy a la prensa especializada. Con su espectacular deportivo, Audi da vida al nombre y a los genes del que por cinco veces fuera campeón de Le Mans: el Audi R8. El motor central FSI V8 de 420 caballos de potencia y par de 430 Nm, la tracción integral permanente quattro y la carrocería de aluminio en tecnología Audi Space Frame (ASF) conforman la base para conseguir un dinamismo en marcha insuperableCon estas características, el Audi R8 acelera de 0 a 100 km/h en tan sólo 4,6 segundos y alcanza una velocidad máxima de 301 km/h.










La empresa de los cuatro aros anunció que el Audi R8 estará disponible con dos tipos de transmisiones: una manual de seis velocidades y otra nueva secuencial llamada Audi R Tronic, la cual se puede manejar desde la palanca central de la consola o mediante levas ubicadas detrás del volante.El Audi R8 estará disponible en Europa a partir de hoy, aunque las primeras entregas se realizarán durante el primer semestre de 2007.


El modelo llegará a América Latina y el Caribe en el primer semestre del próximo año.Por su carácter artesanal de construcción, se fabricarán un máximo de 15 unidades al día del Audi R8 en la planta de Neckarsulm (Alemania).

Los genes del campeón Como primer deportivo con motor central de Audi, el R8 combina la experiencia de numerosas victorias en las pistas de competición con un innovador diseño y la competencia tecnológica de Audi.


Una competencia para la que el lema ‘Vorsprung durch Technik’ es igual de válido tanto en circuitos de competición como en carretera.


Audi ha cosechado innumerables victorias en los circuitos de todo el mundo. Tras los éxitos obtenidos en las pistas de rally en los años ochenta y los triunfos de los turismos con los cuatro aros, el mayor reto al que se enfrentaban los ingenieros de carreras de Audi era, sin duda alguna, entrar en el mundo de las carreras de larga distancia. Y también aquí salieron airosos de este cometido: los bólidos Audi R8 cruzaron la línea de meta de la carrera de 24 horas de Le Mans en primera posición en cinco ocasiones, del año 2000 a 2002 y en los años 2004 y 2005, en tres de estas ocasiones (2000, 2002 y 2004) incluso hicieron la tripleta en el podio. Le Mans: sin duda el reto más duro al que se han enfrentado los ingenieros del Audi Sport Team.


En este caso se trataba de emplear una tecnología que no debía limitarse simplemente a adaptar de forma radical todos los sistemas a las exigencias de una carrera corta de sprint.


En este circuito, además de la imprescindible potencia máxima y de una óptima dinámica en marcha, era también esencial la resistencia y la fiabilidad, así como una ergonomía inmejorable. Son estos los genes que pueden trasladarse a un deportivo de calle con plena efectividad y que hacen del Audi R8 un vehículo tan inconfundible como su emocional diseño. El exterior El Audi R8 descansa sobre el asfalto mostrando toda su anchura y su fuerza; su robusta zaga parece tensar los músculos, como si estuviera preparándose para salir disparado, tal como haría un corredor de 100 metros en posición de salida.


Las características proporciones del vehículo vienen determinadas por la ubicación del motor, detrás de la cabina de mandos.


Esta distribución es ya típica en los vehículos de competición: uno de los ejemplos más significativos, y con ello uno de los ancestros legítimos del Audi R8, sigue siendo el vehículo de competición Auto Union Typ C Grand Prix.


Es la dinámica en marcha la que más se beneficia de la posición central del motor, ya que, como en el bólido R8, posibilita una distribución del peso de 44% delante y 56% detrás.


El cuerpo de vehículo ofrece una imagen extremadamente compacta. El frontal y la baja curva del techo se han trazado de manera que forman una sola línea arqueada. Una línea que hace posible identificar de inmediato a este biplaza como un Audi.


Una silueta conocida también en los laterales: el trazado de la línea dinámica por encima de las taloneras y la línea de cintura conectan el frontal, los laterales y la zaga.


A su vez, estas líneas proporcionan a las puertas y al paso a las entradas de ventilación laterales un diseño especialmente plástico y destacan con mayor intensidad los pasos de rueda redondos típicos de Audi con las grandes ruedas.


La cabina del Audi R8 se ha desplazado en gran medida hacia delante: típico para un deportivo con motor central y, por consiguiente, una nueva analogía visible con el deportivo de competición del mismo nombre. Detrás de la cabina, pero antes del eje trasero, se encuentra el motor FSI V8, una escultura tecnológica que se puede admirar tanto a través del gran cristal trasero en forma de escudo como desde el habitáculo. Con 1,90 metros de ancho, sólo 4,43 metros de largo y 1,25 metros de alto se ve a las claras que tiene las proporciones de un deportivo. La batalla de 2,65 metros ofrece espacio para una cabina sorprendentemente espaciosa y para el motor de montaje longitudinal ubicado detrás de los asientos.


Tras las puertas se arquea, entre las taloneras y el techo, un direccionador de aire de gran superficie, denominado sideblade, que proporciona al V8 aire respirable y aire refrigerante. El color de estos sideblades combina con el color de la carrocería. El frontal se caracteriza por el trapecio de la parrilla singleframe de Audi, flanqueada a izquierda y derecha por grandes entradas de aire adicionales. Es la primera vez que los cuatro aros se colocan sobre el capó del motor, por encima de la parrilla.


Las entradas de aire se fusionan en su parte superior con las estrechas bandas de los innovadores faros delanteros en tecnología LED con cubiertas de cristal transparente. El R8 es el primer automóvil de fabricación en serie que ofrece opcionalmente la posibilidad de equipar todas las funciones de los faros principales en tecnología LED (luz de cruce, luz de carretera, luz de marcha diurna e intermitentes). LED: estas tres letras forman el acrónimo de "diodos emisores de luz".


Se trata de una técnica que debido a una vida útil mucho más larga que la de las bombillas convencionales implica grandes ventajas tecnológicas. Puesto que requieren un menor espacio para su montaje que los faros convencionales, las unidades LED permiten a los diseñadores una mayor libertad de diseño. Especialmente llamativa es la distribución de los faros principales tridimensionales en tecnología LED.


Los ingenieros de Audi se han basado en la biónica para el desarrollo de los faros del R8, es decir, que han utilizado la naturaleza como fuente de inspiración. La unidad luminosa se asemeja a una piña de pino abierta. Las superficies reflectoras, dispuestas de forma concéntrica unas detrás de otras, en combinación con un sistema de proyección LED de gran potencia concentran la luz de cada uno de los módulos multichip LED en una luz de marcha potente y homogénea. La forma de los reflectores ubicados en el interior del faro para la luz de carretera se ha inspirado en el diseño arquitectónico de la Ópera de Sydney. Las luces de marcha diurna, unas estrechas bandas luminosas, limitan la parte inferior de los faros; constituyen una señal luminosa muy llamativa y otorgan un toque óptico especialmente novedoso. Los faros LED estarán disponibles como opcionales a finales de 2007.

2 comentarios:

S@lv@ dijo...

que parecido al chrysler del abuelo....

...ah, por cierto...esta para la venta...

si sabes de alguien, avisame...

12 luquitas y se lo llevan.

eldami dijo...

bien vos si se de quien pueda querer la batata del abuelo te pego el grito en las 12 lucas esta incluida la cometa del dami no supongo que el abuelo se la jugara con el dami.

Salu2